jueves, 17 de mayo de 2012

Los "salvajes"

En antropología hemos visto dos películas, "El niño salvaje" y "Genie: la niña salvaje", los dos niños tienen semejanzas y diferencias.
Victor estuvo en el campo hasta las 8 años, era libre y hacía lo que quería, en cambio Genie estuvo hasta los 13 años encerrada en una habitación. Cuando encontraron a Victor no emitía ningún sonido al igual que Genie, pero en el caso de Genie es porque la asustaban haciéndose pasar por un perro salvaje y luego le pegaban cada vez que hacía algún ruido. Victor se asustaba al oír un ruido en bajito, como caer una nuez al suelo, en cambio al hacer barullo no se inmutaba y a Genie cuando le hablaban, ella contestaba unos minutos después. También le costaba mucho andar y enfocar las cosas, ya que nunca había mirado a más de tres metros. Tanto Genie como Victor se comunicaban con golpes en objetos o a través de gestos faciales y los dos tuvieron que aprender a hablar.Genie progresaba más rápido que Victor, pero a pesar de que Victor fuera aprendiendo más lentamente, logró inventar un portatizas. A Victor le gustaba salir de paseo, se notaba que disfrutaba, a Genie le llamaban la atención todo tipo de cosas y se acercaba a ellas y a las personas les daba la mano para que la acompañasen en su paseo. Genie tiraba todos los muebles y objetos, en cambio Victor ponía todo en su sitio, le gustaba mucho el orden. Victor fue afortunado por ser "cazado" por el profesor y así poder formarse y educarse como un niño normal, en cmabio Genie, tuvo la mala suerte de que su padre la encerrara en una habitación, pero también tuvo suerte de que la familia que la adoptó le enseñó a hablar y a intentar ser como una niña más y no una simple enferma que se moriría pronto sin saber hacer nada, como pensaba su padre.

jueves, 10 de mayo de 2012

Filosofía

El otro día haciendo un ejercicio que nos mandó Merino en clase de filosofía no lo pude acabar. Fue una experiencia que me hizo reflexionar y recordar cosas, ver como eran los cosas en mi pasado y ver como son en mi presente. No sé cómo explicar la sensación que sentí, pero no fue buena y prefiero no dar detalles.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Merino, siento no poder haber hecho antes las entradas, el ordenador lo tenia a arreglar y me lo dieron hoy aún, desde hace dos semanas. Basta que te haga falta algo para que se estropee.
Lo siento.

ADOLESCENCIA

Aquella tarde, al decirle
yo que me iba del pueblo, 
me miró triste -¡qué dulce!-,
vagamente sonriendo.

Me dijo: ¿Por qué te vas?
Le dije: Porque el silencio
de estos valles me amortaja
como si estuviera muerto.

-¿Por qué te vas? -He sentido
que quiere gritar mi pecho,
y en estos valles callados,
voy a gritar y no puedo.

Y me dijo: ¿Adónde vas?
Y le dije: A donde el cielo
esté más alto, y no brillen
sobre mí tantos luceros.

Hundió su mirada negra
allá en los valles desiertos,
y se quedó muda y triste,
vagamente sonriendo.

                       Juan Ramón Jiménez

NOTICIA 2

Al leer el principio de esta segunda parte de la noticia si he cambiado mi opinión. A la niña no le gustaría vivir con alguien que le pega y la tiene encerrada en una habitación y es normal que llamara a la policía, pero al seguir leyendo la noticia, me di cuenta de que esto puede ser una historia que se inventó ella, para poder salir de fiesta porque igual estaba ya cansada de los padres. No se sabe cual de las dos teorías es cierta.

La historia del camello que llora

En esta película la economía es ganadera, viven de camellos y ovejas. Viven todos juntos, osea la familia entera, que son varias generaciones, en una sola casa. No tienen electrodomésticos ni nada, tienen lo básico para poder vivir y son felices con tan poco. Para ir de un lugar a otro se desplazan en camello, tanto las personas mayores, como los niños que aunque sean pequeños, ya trabajan como uno mayor casi. En la película destaca el rechazo de una camella a su cría. Para solucionar esto, existe un rito, que hace que la camella llore a causa de una melodía que producen a través de un violín y así, la camella ya no rechaza a la cría.

Relato breve.

Andando un día por la calle tranquilamente, sentí algo debajo de mi pie, algo raro. Intenté seguir andando pero no pude, me era imposible. Me puse muy nerviosa, tenía miedo de mirar hacia abajo y ver algo que me asustara mucho. Seguí intentando andar pero no podía y vi que la gente no se asombraba al verme allí, así que pensé que no debía de ser para tanto y miré haber que había. No veía nada, eso hizo que me asustara aún más de lo que lo estaba. No sabía que hacer ni el porqué de no poder andar. Intenté levantar el pie, no fui capaz. un hombre que ya llevaba tiempo mirándome me dijo que eran raíces, que para poder escapar de ellas tenia que tirar muy fuerte, que cuanto más tiempo me quedara enganchada a ellas más trabajo me iba a costar desengancharme.