El otro día haciendo un ejercicio que nos mandó Merino en clase de filosofía no lo pude acabar. Fue una experiencia que me hizo reflexionar y recordar cosas, ver como eran los cosas en mi pasado y ver como son en mi presente. No sé cómo explicar la sensación que sentí, pero no fue buena y prefiero no dar detalles.
Bonita foto de portada.
ResponderEliminarObviamente, me parece muy bien que no quieras dar detalles de lo que te pasó. Simplemente me gustaría invitarte a que miraras por ahí. Parece que el ejercicio del otro día te abrió una puerta hacia cosas que están sin resolver, hacia asuntos dolorosos o problemáticos. Todos tenemos heridas...y también la posibilidad de sanarlas. La vida te ha hecho el regalo de mostrarte algo que necesitas. Busca la manera de sanar eso. ¡Ánimo!